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Español

 

 

       ¿Y tú? ¿Cuál ha sido tu platica que más te ha calentado? La mía fue con cuatro amigos tan pero tan diferentes. Diferentes en la manera que los conocí, diferentes nacionalidades y procedencias, diferentes niveles de estudio, diferente vida, diferentes familias, diferentes creencias religiosas, un mundo entero los diferenciaba pero esa noche los vinculaba algo. Ese algo en lo que yo no encajaba, del todo, del nada. 

 

      Los cinco estabamos sentados platicando y discutiendo al rededor de un cenicero. Lo que no sabía - en ese momento- es que yo era la que más iba a salir incinerada.

 

       Empezamos a hablar de lo mal que está el país y de lo triste que existan tantas muertes. Si. El gobierno era el chico malo de la historia. De repente. Mi corazón se paró cuando en ese cenicero en lugar de cigarros, apareció un churro verde obscuro. WTF! ¿De dónde salió eso? ¿En que momento me perdí?

 

 

     El tema es uno de los que más está tocando al país en este momento: el narcotráfico. En tema en voga en los periódicos, noticieros, en las pláticas de café y hasta en donde no se nos imagina, la gente habla y habla de drogas y sus notables efectos en el país. Pero, acaso han pensado ¿qué efectos tiene en ti, en tu seguridad y familia?

 

Esa noche me dí cuenta de la necesidad que tenemos como sociedad MUNDIAL y en ese lugar estabamos sentados los embajadores de cada 'raza' dialogando el punto.

 

     Siempre es más fácil hecharle la culpa al de junto - o al de arriba- que asumir las consecuencias, ¿no? Por lo menos, en México es más fácil hecharle la culpa al gobierno que a nuestra sociedad y a nosotros mismos. Por si nadie lo ha notado, México está siento ENORMEmente dañado por el consumo de droga y el alto nivel de adicción que tienen los jóvenes, no por la droga en sí, sino por el deseo de experimentar las nuevas sensaciones que nada ni nadie más te lo puede ofrecer. Entonces, nuestro problema de inseguridad es por el narcotráfico y por el estupido gobierno que no sabe manejar la situación. El gobierno no puede controlar la oferta ni la demanda de este mercado. El precio de la droga se dispara por la ilegalidad de su consumo y producción. El gobierno no tiene la estrategia ni las personas adecuadas para realizar acciones eficaces para esta guerra contra el narcotráfico..... y nosotros, ¿qué estamos haciendo?

 

   Mi punto es. Como sociedad podemos organizarnos para lograr grandes, cosas. Si lo quisieramos de verdad, este país no criaría ladrones, ni narcotraficantes, ni dejaría crecer a políticos corruptos, ni había lugar para la pobreza. Pero de querer, nada se logra. Es tiempo de ponernos la camiseta - la de tri por favor no- que nos identifique como sociedad responsable de nuestro país, de nuestro futuro. ¿Sabías que si no se consumiera drogas dentro de México, el narcotráfico no sería negocio y, por lo tanto, las muertes por el control de cárteles, el ejército en las calles y políticas ineficientes contra este mercado no existirían? Pero, el consumo existe. Es real y por eso "estamos como estamos". Es hora de ponerte a pensar en términos largoplacistas. Piensa en el daño a tu cuerpo, en tu carrera de 5 años que estas estudiando, en tu dinero, en tus hijos y familia.

 

¿Cuánto más estas dispuesto a sacrificar por tu momento de experiencia personal cuasi-espiritual?  Deja de hechale la culpa al gobierno que decidieron los demás - porque ni te interesa ir a votar- y empieza a actuar.

 

Todos quisieran vivir en Inglaterra, pero ¿qué te hace pensar que inglaterra te quiere ahí? ¿qué haz hecho tú por ese país? Tienes el México que tienes porque TÚ lo haz (des)construido.

 

El gobierno ha demostrado ser tan ineficaz, que debemos recordarle porque la sociedad existe. Hay muchas cosas en las que podría estar de acuerdo, pero he decidio no estarlo.

 

 

Si. Esa noche me prendí. Me enojé y lloré en secreto. Esta doble moral y autodestrucción y destrucción del México que hablo estaba frente a mí alrededor de ese cenicero. Y mis argumentos se consumieron y no convencieron para que ellos dejaran de fumar. Aunque era el churro el que estaba prendido yo era la que sentía que me consumía y me acababa. Poco a poco y conmigo, ellos.

 

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