Inspirada en el Blog de Araiz y de muchas historias en las revistas, decidí escribir de cómo empecé a correr. Creo que muchas de las personas que empezamos a correr no fue porque un día mágicamente despertamos queriendo hacer ejercicio para mejorar nuestra vida. Muchas de las mejores historias empiezan por un momento amargo y esta no es la excepción.

 

    "La vida se divide en 4 partes: Amar, Sufrir, Luchar y Vencer. El que ama, sufre; el que sufre, lucha y el que lucha, vence."

 

Después de seis meses que estoy corriendo de manera contínua, puedo lograr digerir por todo lo que pasé y tener las palabras para escribir lo que he sacado de esto. Hace seis meses no se me placía moverme ni para llegar al gimnasio, causa de la última  pelea con la persona más especial para mí en ese momento. Ya está de más lo que dijo y lo que sentí pero no cabe duda que fueron las palabras que me hirieron penetrando el orgullo y el autoestima. Acto siguiente, no sé de donde saqué esa energía y ganas para terminar el primer kilómetro. Aún recuerdo que ese primer kilómetro en viveros me dolía todo pero me sentía diferente. Cansada pero feliz, motivada aunque adolorida.

 

 

No pasaron ni una semana cuando yo ya estaba entrenando junto con mis incondicional amiga Nancy Camacho. Sin pensarlo dos veces, me inscribí junto con ella a la carrera de Nike para mujeres. Nos veíamos los domingos en la mañana para correr en la UNAM, me aconsejó para comprar mis tennis, tips de braceo y me acompañó en mis primeros 8kilómetros.

 

Karen Bo se unió cuando fuimos el día anterior a la carrera a recoger el paquete. No puedo describir el día tan divertido. Tres horas paseando, tomandonos fotos, brincando en una cama elástica, haciendo comerciales para Discovery Channel, más fotos, pancartas, pins, comprar ropa deportiva...ufff! La emoción de la carrera casi no me dejó dormir esa noche.  

 

"Si dudas, pierdes"

  

No sé en qué momento pasó, pero pasó muy rápido el miedo dentro del bloque de salida a estar bailando difrutando la zona de masajes ya con nuesta medallita en mano. Recuerdo los momentos en que pensé que estaba loca por correr 10k con menos de un mes de entrenamiento y que -teóricamente- no lo lograría. Sin pensarlo, sucedió todo lo contrario: tenía la mejor música en mi ipod, mis amigas a mi lado, mucha gente corriendo y apoyándote y, si existía algún pequeño momento de debilidad, había alguien que te alentaba a seguir adelante.  

 

En la zona NIKE PLUS conocí a dos personas que cambairían el rumbo de mi nuevo hobbie. Araiz Arriola, una corredora profesional que además era reportera y escritora en una revista para corredores y Adriana Galicia, una mujer linda y entusiasta que de inmediato me empezó a dar tips y a contarme su experiencia.

 

 

 

Al mes siguiente, corrí la carrera de Starbucks y fue genial lograr convencer a mi nueva roomie Astrid Carrillo para que la corriera conmigo, aunque la verdad es que se convenció sola con tan solo escuchar Starbucks. La disfrutamos muchísimo y logré bajar dos minutos mi tiempo. A los pocos días, Adriana me platicó de su grupo de amigos corredores TOTAL RUNNING. Ya me había platicado para convencerme de ir pero me daba pena. El día que decidí acompañarla - aunque ella no llegó- ahí estaba 6am sola parada en el bosquesito. Poco a poco fueron llegando y los reconocí por su playera. Todos me trataron muy bien y me recibieron muy felices. Duró una hora el entrenamiento y sentí que moría. Esa primera vez recuerdo que me ayudó Israel Mendiola y Jose Dalma, también conocí a la primeriza Barbara Alamilla, una niña lindísima. Todos ellos excelentes personas que te ayudan a correr más ymejor, el equipo es muy unido y te hacen sentir parte de él de indmediato. Victor Casquera me ayuda a corregir la pisada y Jesus Gabriel es de los más simpáticos que te contagia toda la buena vibra y me hechó muchas porras desde el incio.

 

 

Participé en la carrera Bonafont, Sport City Puebla y Disney. Y aún no sé que me gusta más: ir por el paquete, entrenar, cargarme de mucha energía o cansarme. Total Running se volvieron mis amigos; valiosos y divertidísimos. Mis amigas Karen y Nancy son como mis hermanas y todo estas cosas buenas fueron pasandome poco a poco sin darme cuenta lo adictiva que me volví a correr. Ya no me imagino dejar de correr con mi música a todo volumen disfrutando de la buena compañía y humor. Sudar y correr solo para estar cansado, sacar de tu mente todo aquello que te perturba y poder ser solo tú. Gracias a todos por este trayecto y ahora sé que los puedo llamar familia.

 

Hay gente que aunque fue buena en su momento, te deja algo mucho mejor cuando se va. SPanecatl

 

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